#07 transition
Patrick M. Condon / Eva-Maria Verfürth

Entrevista: "Quisiera que Tuviéramos Menos Dinero Para Gastar

Cuando se le pide que nombre tres deseos, Patrick Condon responde que quisiera que la gente pensara en una forma más compleja, que los que niegan la existencia del calentamiento global ardan en el infierno y que tengamos menos dinero para gastar. Condon ha dedicado su vida a la investigación del diseño de ciudades sostenibles y ha encontrado algunas simples pero efectivas respuestas para como reducir los gases invernadero. Pensamiento complejo, menor gasto y reconocimiento del cambio en el clima son ciertamente parte de la respuesta.

En su libro titulado "Siete Reglas para Comunidades Sostenibles" escribe: "Si cambiamos la forma en que las ciudades se construyen, salvaremos las vidas de nuestros hijos y nietos." ¿Pueden las ciudades realmente matar personas?

Por supuesto que pueden, y lo hacen: El cambio climático definitivamente está poniendo las vidas de nuestros hijos en peligro. En Norteamérica, el 80% de los ciudadanos viven en ciudades, y la energía y los recursos que estas ciudades demandan están causando el 80% del daño al medio ambiente. Así que la respuesta es sí, si cambiamos nuestras ciudades, vamos a tener un efecto en las vidas de nuestros hijos. Pero mejor nos apuramos. No nos quedan más de 10 años para cortar estas emisiones.

Debido al alto grado de emisión, Ud. dice que las ciudades están "enfermas". ¿Qué cosas las han enfermado?

La introducción del automóvil básicamente, y me refiero mayormente a EEUU y Canadá, donde vivo y trabajo. Nuestras ciudades eran ciudades de tranvías antes que los autos fueran introducidos, es decir tenían sistema hidroeléctrico, y por tanto sistemas de transporte con cero emisiones de gas invernadero. La gente hacía mucho a pie: tiendas y trabajos estaban a distancias caminables desde sus hogares. Ahora tenemos un sistema de transporte público basado en el petróleo. Con el advenimiento del automóvil, después de la Segunda Guerra Mundial, la gente empezó a moverse a áreas donde había menor densidad de población. Casas de una sola familia en las afueras de las ciudades se hicieron comunes. Esto resultó en un alto costo para el medio ambiente – no solo porque la gente empezó a viajar a la ciudad en auto cada día, pero también porque empezaron a usar el auto para sus necesidades diarias. Y causa mucho más esfuerzo el llevar servicios como luz y agua a lugares tan distantes.

¿Pero no es que los automóviles solo contribuyen con el 15% del total de los gases invernadero?

Eso es contando solo la emisión de gases del escape del automóvil. Si lo ves desde la perspectiva de toda la cadena de costo del gas invernadero, es cerca del 40%. Esto viene de la construcción de carreteras, la producción del material para construir autos, excavación y refinamiento del petróleo, el transporte masivo de petróleo alrededor del mundo, solo para nombrar unos cuantos.

¿Tenemos entonces que regresar al pasado?

No, tenemos que aprender de nuestros errores y de lo que ha probado bueno en el pasado. ¿Conoces las caricaturas "Los Picapiedras" y "Los Supersónicos"? Tenemos estos dos programas en EEUU, todos los hemos visto: Los Picapiedras viven en la edad de piedra, en un mundo en que las máquinas son de construcción casera en base a materiales naturales, mientras que los Supersónicos viven en el futuro con robots y objetos de alta tecnología. La mayoría de los teóricos sobre comunidades sostenibles creen en uno u otro de estos modelos: Algunos dirán que tenemos que regresar a la naturaleza y empezar a cultivar nuestra propia comida en nuestros jardines, son los partidarios de los Picapiedras. Otros pensarán que tenemos que vivir en torres de cristal y que la tecnología más avanzada es la solución para todo, éstos son los partidarios de los Supersónicos. Ambas visiones son caricaturas. Ambas visiones no tienen nada que ver con la realidad.

En su libro establece siete reglas para comunidades sostenibles. ¿Cómo tendrían que ser diseñadas las ciudades para ser menos dañinas para el medio ambiente?

  1. Restauremos la ciudad de los tranvías: Este es el principio vital, porque el tranvía es sencillamente el sistema de transporte más sostenible. Todas las demás reglas son aspectos de este modelo. Una ciudad de tranvías implica que todo está organizado alrededor del transporte: A casi todo lugar se llega o caminando o en tránsito masivo en tranvías.
  2. Diseñemos un sistema de calles interconectadas: Un sistema interconectado de calles tiene muchas intersecciones y por tanto provee más de un camino para llegar a las calles principales. También hace cada viaje lo más corto posible, para autos tanto como para transeúntes o ciclistas. Lamentablemente, es común en ciudades de EEUU tener áreas residenciales con muchas calles sin salida, lo que hace las distancias más largas y lleva a mayor dependencia de los autos.
  3. Pongamos servicios comerciales, lugares de tránsito frecuente y colegios a distancia de 5 minutos caminando: Todo debiera estar cerca de las casas – paraderos del tranvía, tiendas y empleos – así las distancias diarias se reducirían. Entonces la gente podría viajar mayores distancias con el tranvía, pero la mayor parte de sus necesidades diarias estarían a una distancia caminable de máximo 5 minutos. La gente no necesitaría el auto tanto nunca más.
  4. Pongamos buenos trabajos cerca de hogares al alcance de los bolsillos y
  5. Proveamos diversidad de tipos de casa: Tienen que haber casas para todo presupuesto en cada barrio, de tal manera que todos tengan la posibilidad de vivir cerca de su trabajo. Actualmente las oficinas están ubicadas en el centro de la ciudad, mientras que los hogares están ubicados en las afueras
  6. Creamos un sistema unificado de áreas naturales y parques: Los últimos dos principios tienen que ver con los sistemas de agua. Un sistema unificado de parques protege y preserva los sistemas naturales como las cuencas de los ríos. Esto no sólo protege los hábitats naturales, también eleva nuestra calidad de vida – y por tanto también eleva los precios de la tierra.
  7. Invertamos en la más ligera, más verde, más barata y más inteligente infraestructura: También debiéramos usar estos sistemas naturales como servicio de infraestructura, particularmente agua de las tormentas: En lugar de establecer pesadas y caras infraestructuras estúpidas, debiéramos usar más ligeras, más verdes, más baratas y más inteligentes infraestructuras – debemos trabajar con, no contra los sistemas naturales.

Así que la solución está a mano, es cuestión de extender la mano y tomarla. Debemos usar los siguientes 30 o 40 años para transformar nuestras ciudades – hará nuestras vidas más convenientes y felices.

Si una ciudad sigue estas reglas...

...emitirá entre 50% a 60% menos gases invernadero. ¡Nuestros proyectos muestran que esto funciona! En el área donde vivo, por ejemplo, la pauta está dada hacia mayor densidad de habitación, y por tanto el número de autos por familia está bajando rápidamente. La gente camina más y por tanto contamina menos.

También ha trabajado planificando ciudades. ¿Desde su experiencia – qué tan difícil es implementar estas estrategias?

Es bastante difícil. Escribí otro libro sobre este tema llamado "Design Charettes for Sustainable Communities". En EEUU, llamamos proyectos de diseño complejos que tienen que ser realizados en un imposible corto tiempo "charettes" – una noción que viene desde el programa de arquitectura en la Escuela de Bellas Artes de París. Una transformación a una ciudad sostenible es la clase de problema que solo se puede solucionar usando un método "charette" , es decir mediante un esfuerzo colectivo: Traigamos a todos los participantes juntos, arquitectos, ingenieros, políticos, para buscar rápidamente un plan consensuado. No tiene que ser un plan perfecto, pero tiene que ser uno bueno. Científicos e ingenieros siempre tratarán de dirigirse hacia la solución perfecta. Los diseñadores, como contraste, siempre operan bajo un alto nivel de incertidumbre, y por tanto buscan buenas soluciones. Algunas veces, ésto es aún mejor que una solución perfecta.

Ha participado en el diseño de la "Visión sostenible de 100 años" para el Norte de Vancouver, que tiene como meta el convertirla en una ciudad cero-carbón. También la municipalidad participa activamente. ¿Llegará a ser Vancouver una ciudad de cero emisiones de gas carbono en el 2112?

Bueno, ellos ya están haciendo progresos – únicamente que yo no estaré en la tierra para verlo pasar. Pero el proceso ya ha generado cambios. Y pienso que un aspecto importante en esta estrategia no es solo lo que sucederá en 100 años, pero que le da a las personas una idea de lo que deben hacer el lunes por la mañana. Como decidir si deben hacer una calle más amplia o no.

¿Se aplican sus reglas a otras ciudades también?

Estas están específicamente diseñadas para las ciudades de EEUU y Canadá. Podrían aplicarse a Australia también, que se ha desarrollado en forma similar. Pero ciudades asiáticas, especialmente ciudades de rápido crecimiento en China y en la India, deben ser advertidas de no cometer los mismos errores y no copiar el modelo norteamericano con su dependencia de los autos. Lamentablemente los niveles de autos están subiendo allí también. Pero China ya ha respondido restringiendo el número de autos por familia. Pero creo que los principios más profundos de las siete reglas, las de eficiencia y de caminabilidad, son universales.

¿Si Ud. se encontrara a la famosa hada de los tres deseos, qué le pediría?

Yo deseo

  1. ...que los humanos sean capaces de pensar integralmente – de pensar en términos más holísticos, no solo en una cosa a la vez.
  2. ...que todos los que niegan la existencia del calentamiento global vayan directo al infierno. Confunden a la gente, a pesar de que ya ha sido probado que tenemos un enorme problema que pone las vidas de nuestros hijos en peligro.
  3. ...que tengamos menos dinero para gastar. Aún en tiempos donde el déficit del presupuesto es alto y todo el mundo se queja de no tener dinero, aún tenemos una verdad: estamos gastando mucho en lugar de sencillamente hacer las cosas eficientemente. ¡Y esto nos hace infelices también! Está probado que las personas más infelices son aquellas que viven en los países más ricos y las que viven en los países más pobres. La gente que vive con lo suficiente, pero no demasiado, es mucho más feliz.

Si pudiera elegir una ciudad en el mundo donde vivir, rodeado de su familia, amigos y trabajo ¿Cuál sería?

¿Puedo elegir Vancouver? Es interesante, multinacional, y sin embargo no una ciudad demasiado grande. La migración asiática ha traído algunos buenos cambios, como las torres de vidrio similares a aquellas en Hong Kong. Así que me parece que tenemos mucho más en común con ciudades como Shanghai o Sidney que con nuestras vecinas ciudades canadienses como Toronto por ejemplo. Y hay mucho apoyo político a la sostenibilidad así como muchos cambios sucediendo en el diseño de la ciudad.